NEW YORK CITY
2013
Dicen que a los trece años es una época donde los niños dejan de ser niños y pasan a ser adolescentes. Se revelan contra el mundo, les salen espinillas, empiezan a interesarse en el amor, en el sexo, a las chicas les viene la menstruación etc. Vamos, una época en que estos pequeños humanos están en pleno crecimiento y comienzan a aprender las verdaderas lecciones de la vida. Dura exactamente cinco años, hasta los dieciocho años, cuando supuestamente pasar a ser adultos.

Ahora mismo si estas planteándote en inscribirte en esta prestigiosa universidad es por que has pasado esta etapa, pero bueno, ¡eso cosa del pasado! Olvídalo, pon eso en un rincón de tu memoria.

Ahora estás viviendo el año 2013 en la Universidad de Brown, situada cerca del corazón de Nueva York.

¿Estás aquí por elección propia, por el sueño de convertirte en alguien famoso en la vida? ¿Por qué tus padres tienen una cuenta bancaria muy grande? ¿O tal vez por obligación?

Sea la razón que sea el resultado es el mismo, estas en una de las mejores universidades de América, pero aquí no te daremos 'la comida masticada' lo cual si de verdad deseas llegar a ser alguien en la vida tendrás que currártelo, aquí no regalamos nada.

¡Casi lo olvido! Tal vez exijamos mucho, pero tampoco descartes la idea de tener un poco de diversión. Fiesta, alcohol, sexo, drogas.

En resumen, el libertinaje total.

Para Algunos, la diversión significa dormir en tantas camas como sea posible, para otros, las compras y manicura son las cosas más importantes en su vida y siempre habrá los -por su padres- tienen dinero y reputación.

Pero dejando todo eso atrás, en la oscuridad de Brown se esconden varias personas que pertenecen a una especie de secta, un grupo donde su intenciones no son exactamente buenas. Se hacen reconocer por 'la logia', una panda de personas donde jugarán con cualquier persona que les apetezca. Les gusta ver sufrir a los demás, viven a costa de ellos. ¿Que pasa? ¿A caso tienes miedo de ser su próximo elegido? Tranquilo, como en los cómics y películas de Stan Lee donde hay un villano, hay un super héroe, e aquí nuestros super héroes se hace llamar anti logia, un grupo donde quieren la paz en la universidad y acabar con toda esa crueldad.

Y dime, ¿quien eres tu? ¿Eres un becado? ¿Un estudiante normal? ¿O tal vez te guste la idea de pertenecer a la logia? Otra posibilidad es que quieras cumplir el sueño de todo niño, ser un super héroe y pasar a ser miembro de la anti logia pero...

Seas lo que seas, se bienvenido a Brown University.
¿Quién está en línea?
En total hay 2 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 2 Invitados

Ninguno

La mayor cantidad de usuarios en línea fue 73 el Miér Jul 17, 2013 2:39 pm.
Omega Chi 0 puntos
Kappa Tau 0 puntos
Delta Nu 0 puntos
Zeta Beta Zeta 0 puntos
Tri Pi 0 puntos
Sigma Alpha Epsilon 0 puntos
Gamma Phi 0 puntos
Profesores y empleados Brown 0 puntos
Ciudadanos 0 puntos
Universitarios 0 puntos
MEJOR CHICO
Aaron F. Ryder
MEJOR ROLER
Aaron F. Ryder
PJ. MÁS FOLLADOR
Aaron F. Ryder
PJ MÁS BORDE
Lyov O. Mogilevich
PJ MÁS SIMPÁTICO
Maximo B. Ryder
PJ MÁS DIVERTIDO
Mike R. Shepherd



|| Megera S. Raven || {ID} ||

Ir abajo

|| Megera S. Raven || {ID} ||

Mensaje por Megera S. Raven el Lun Mayo 13, 2013 8:28 pm


Take me im alive, never was a girl with a wicked mind, but everything looks better, when the sun goes down. I had everything, opportunities for eternity and i could belong to the night. I, see your eyes, i can

INTERPRETADA POR "THE PRETTY RECKLESS"
MEGERA {SATARA} RAVEN
19 años # DELTA NU # BISEXUAL # UCRANIANA # criminología


Sencilla, bromista y un tanto alegre. No se le ve jamás sin una sonrisa por muy mal que esten las cosas, muchos pueden tildarla de idiota pero solo no se deja echar abajo por cosas tan insignificantes como los problemas. El vivir la vida es un gusto, según ella, que pocos disfrutan. Es una "persona light" puede haber una pelea a su lado, pero ni se inmuta, prefiere seguir en su mundo y eso cabrea a quien la trata de picar, no le gustan las mentiras y ama las miradas alegres. Creó un nuevo tipo de abrazo solo para mosquear a los demás, llamado el abrazo hipopótamo, en donde abraza al otro sin dejarlo mover los brazos y alzarlo varias veces. Raro nombre, pero le encanta hacerlo. En cuanto al amor, jamás lo ha experimentado y prefiere mantenerse así, trae muchos problemas. ¿Cuando se enoja? Pocas veces lo hace pero si llega a ese punto te deja la boca cerrada en segundos, no tiene mucha paciencia para ese tipo de asuntos. Una amiga de incalculable valor y estará allí siempre que se le pida, no importando qué. Aunque esconde muy en lo profundo un lado que ocultó hasta de su propia familia y que solo ella sabe como manejarlo; absolutamente nadie sabe de él y nadie lo sabrá.

see in your eyes, your eyes, you make me wanna die. I'll never be good enough, you make me wanna die and everything you love, right up in the light. Every time i look inside your eyes. Make me wanna die. Taste
El poder del mundo se cree dividido en empresas y gobiernos, entidades que controlan a sus súbditos con temor. Miles de extraños sucesos han ocurrido a lo largo de los años sin que se encuentren alguna explicación. Asesinatos, desapariciones y enfrentamientos que por arte de magia han terminado sin algún problema de por medio; pero esto son solo algunos de los cuantos hechos que han sido silenciados. ¿Quién posee el control? No es ninguna entidad conocida. Tres familias se alzan en el más completo anonimato y mueven los hilos que hacen funcionar el mundo que conocemos, tal es el poder que estas manejan que por solo un movimiento de sus manos todo un país puede entrar en guerra, todo un imperio puede caer y no es menos decir que tu vida puede ser aplastada sin sonido alguno quedando solo ese silencioso vacío. Guárdate de las estirpes malditas. Que tus labios se sellen para no revelar ninguno de los secretos que te diré y que tu diestra se seque al mero pensamiento de delatarlas, pues tu vida, silencioso espectador, correría peligro.
Por siglos los Raven se difundieron por el mundo tomando lentamente posesión de tierras y títulos de poder, hasta que se convirtieron en una de las familias más poderosas que alguien podría imaginar. Tal fue su poder que pudieron sin problemas ocultarse de los demás haciéndose pasar por una familia adinerada nada más. Difundiéndola como una enfermedad silenciosa. Cada primogénita que naciera con la sangre Raven en sus venas sería la heredera del poder que ostentaban sus padres, no importando cuantos hermanos tuviese, y si por una razón no nacía ninguna mujer en una línea familiar todas las posesiones pasarían al primogénito quien tendría el deber de pasar el legado a su hija o nieta. Es ahí cuando comienza la verdadera historia. Pasaba el año 1994 y Theodorus, el primogénito de la 3° generación, observaba con una fría satisfacción como moría a sus pies su antes colaborador. El muy cabrón se había atrevido a traicionarlo y seguir a su lado como si no hubiera sucedido nada. No admitía ninguna traición en los que lo rodeaban y el hombre desfigurado que se hallaba tendido en su alfombra persa era una prueba, tomó el pañuelo inmaculado que le ofrecía uno de los sirvientes y con paciencia se secó la sangre de las manos como si allí no hubiera pasado nada. Una sonrisa cínica se extendió por sus labios al terminar de limpiarse para luego dirigirse al cuarto contiguo de la inmensa mansión.->>Encárguense de esto<<- dijo sin una gota de compasión hacia los matones que lo miraban con respeto. Esa tarde tenía una noticia muy importante que darles a sus hijos y no quería retrasarse más. Se acomodó la camisa y observó a los hombres que lo esperaban con intriga en la mesa, ojos jóvenes de todos colores que escondían la verdad de su familia. Sus catorce hijos lo habían llenado de orgullo todos esos años mientras que con tanto anhelo habían esperado la llegada de su heredera…y finalmente no había que esperar más. Las grandes puertas de roble se abrieron para dejar entrar a una figura femenina. Su amada esposa. Vestida con un finísimo vestido de seda azul perla, la diosa y portadora de su anhelada niña, caminó con paso seguro y delicado hasta su lado. Cada movimiento era una sinfonía y no había nada que esa mujer no hiciese con delicadeza; unos turbulentos ojos plateados se alzaron hacia él entregándole el coraje suficiente.->> Hijos míos, grandes son las noticias que les traigo y esas mismas son la razón por la cual los llamé con tanta urgencia<<- su voz reverberó un momento en la gigantesca habitación hasta que continuó.->>Esta mujer trae en su vientre nuestro más ansiado anhelo. Trae a la heredera<<-Todos sus hijos abrieron los ojos, incrédulos ante sus palabras. Ni él mismo había creído la noticia cuando su diosa se lo había hecho saber. Tantas veces había tratado de traer a la vida a su ansiada hija, los catorce hijos eran la prueba de que había tratado, incluso había olvidado la mayoría de los nombres de las madres de sus hijos. Todas habían sido utilizadas para llevar en su vientre a la criatura que pronto estaría en sus brazos. Lentamente todos los rostros presentes esbozaron una sonrisa y alzaron sus copas->>Por la niña que pronto vendrá<<- rugió Theodorus para ser secundado por sus hijos haciendo retumbar la habitación con sus voces.
El paso de los meses fue eterno para todos sobre todo para Theo quien era acosado por el constante recuerdo de su padre en su lecho de muerte->>Theodorus, prométeme que la traerás<<-había dicho el anciano agarrándose con todas sus fuerzas de sus ropas, clavando su mirada en él.->>Nunca tuve la bendición de tener en mis brazos a una hija, pero como el primogénito de nuestra familia deberás cumplirlo. Quieras o no<<-Su padre había sido un hombre de temer, su mero nombre había sido capaz de hacer temblar a sus enemigos; pero esa noche vio por primera vez al verdadero hombre detrás de su padre, aquel que anhelaba y depositaba su última esperanza en él. Cumpliría su promesa. Y lo hizo hasta que llegó el día donde su hija nacería, pero les quedaba el último enemigo con el que batallar. La muerte prematura. La mera idea de eso lo había querer echar abajo las puertas de la habitación y gritar, pero se controlaría. Un último grito desapareció en la nada hasta que las puertas de la habitación se abrieron, dejando pasar a una mujer con las ropas manchadas de sangre, sus ojos no revelaban nada, pero lo que lo dejó helado fue el silencio. El pesado silencio que había en la casa, no había ningún grito exigente de parte de su hija. Desesperado hizo a un lado a la mujer y entró lo más rápido que pudo con el corazón en un puño…hasta que las vio. Deirdre se encontraba recostada en la gigantesca cama con la frente perlada de sudor y una gran sonrisa en su rostro, sus ojos brillantes por las lágrimas no derramadas se posaron en él, invitándolo a acercarse. Temeroso por lo que pudiera ver se acercó lentamente hasta quedar a un lado de su mujer y fue en aquel instante que la vio. Vio a su pequeña acunada en los brazos de su esposa observándolo con curiosidad. No había llorado. Soltó una carcajada nerviosa y acercó su mano hacia la niña, para su sorpresa fue fuertemente agarrado por una mano diminuta acompañada por un gorgoreo. >> Te presento a Megera Satara Raven, la nueva heredera del imperio Raven<<- dijo Deirdre con un hilo de voz. Se arrodilló con dificultad y apoyó su cabeza en el regazo de su querida, el peso que había cargado sobre sus hombros no estaba y eso lo aliviaba de una manera casi indescriptible…pero no sabía que un peso mucho más pesado había caído sobre Deirdre. La mujer casi no podía respirar al ver tan enternecedora escena. Los días, esta vez, pasaron como una nebulosa frente a los ojos de todos mientras observaban con felicidad la alegría que había entre todos.
Durante el crecimiento de Megera no hubo nada extraño, a excepción de la sobre-protección de su padre y hermanos de vez en cuando. Comenzó sus estudios como cualquier niña normal, a excepción de que estos eran en la privacidad y seguridad de su casa con profesores privados. Entre las materias que comenzó a practicar estaban las clásicas, como matemáticas, lenguaje, Idiomas, entre otras, pero había clases que eran extras, como equitación, canto, piano, violonchelo, latín, arquería y arpa. En sus estudios extra-curriculares iba todo bien, pero en los que debía sí o sí cursar no tan bien como quería. Sufría de continuos arranques de energía, que el doctor de la familia indicó como hiperactividad, lo que la distraía constantemente; su padre sin saber qué hacer con esto le pidió ayuda a sus hijos, quienes vivían para Megera prácticamente, ellos insistieron que debía agotar todas las “provisiones” de energía de Meg para que pudiera enfocarse mayormente en los estudios sin sufrir esos arranques. Sin demora añadieron muchas más clases, incluso de manejo de armas (claramente cuando cumplió los 11), las cuales hicieron más que feliz a Meg y cumplió su cometido. Aunque no se esperaban un golpe tremendamente fuerte que los azoló justo cuando la pequeña estaba en vísperas de cumplir sus 12 años. Megera fue secuestrada cuando iba siendo transportada a sus clases con las brujas. Todos sus guardaespaldas estaban muertos y el vehículo fue quemado, solo dejando escrito en la acera “Los pecados de los padres caen en los hijos”. Ted no sabía qué hacer. Se sentía como una bestia encerrada en una jaula y sus hijos no estaban mejor, cada uno de ellos había querido con pasión a la menor de ellos y está de más decir que querían la sangre de los que la habían capturado en sus manos. En cambio Megera observaba aterrada el rostro de sus captores mientras la amarraban con grilletes de hierro a una de las frías y húmedas paredes, la muerte de sus acompañantes la había dejado en shock y ni siquiera había tratado de escapar, hasta ahora. Había contado cinco hombres en el vehículo en el que la habían transportado hacia esa celda y ahora contaba diez, incluido el hombre que la había delatado. Lo había descubierto por el mero hecho de que se frotaba las manos nervioso y su miraba iba de ella a uno de los hombres más altos, como si temiera que a él también lo fueran a encerrar.->>Bien hecho, Dan, me sorprende de que soltaras tan rápidamente donde se encontraba la niña y por tu propia cuenta. ¿Qué te impulsó?<<-habló una voz gentil y suave a través de una muralla de hombres. Todos se abrieron para dejar pasar a un hombre diminuto, de inmediato todos los instintos de Meg le indicaron que se alejara lo que más pudiese de él y sin rechistar se alejó, apegándose a la pared. Él le dedicó una sonrisa que debería haber parecido amable pero en realidad se había visto escalofriante, fijó nuevamente la mirada en el otro hombre, el tal Dan, y esperó su respuesta.->>El capullo de su padre se volvió despistado y dejó toda pista de la niña al descubierto. Fue tremendamente fácil y ya era hora de que ese cabrón tuviera su merecido<<- el otro hombre frunció la nariz como si el comentario le hubiese sido fuera de lugar.->>Por favor, Dan, tenemos una niña presente. Cuida tu boca<<- Dan se puso pálido de repente y asintió nervioso.->>Si…Lo siento<<- El hombre asintió satisfecho y caminó hacia ella, sin dejar de mirarla.->>Hola pequeña, lamento si estos hombres fueron brutos contigo o algo así pero ya sabes, nunca debes confiar en un matón para hacer un trabajo delicado<<- se acuclilló junto a ella y trató de acariciar su mejilla, cosa que Meg no permitió alejándose nuevamente de él. Dejó caer la mano y chasqueó la lengua.->>No sé si sabes, Megera, pero tu familia tiene un linaje tan…como decirlo…impuro que sería una lástima dejar que infecte el planeta con su pestilencia. Y sobre todo cuando él me traicionó...o mejor dicho nos traicionó. Nosotros somos las víctimas de su maldad<<- cuando el hombre pronunció el “nosotros” comprendió todo.->>Y ahora quiero mi venganza<<- tomó bruscamente a Meg de la garganta y la alzó.->> Solo que tú serás mi venganza, querida. Tu muerte es mi gloria; aunque solo esperaré un poco para no sentirme mal por matar a una niña<<- su voz ya no era cantarina y suave sino que era una voz grotesca. La soltó sin miramientos y se echó a andar fuera de la celda.->>Ya nos veremos de nuevo, Megera, y reza para que no sea muy pronto.<<- Ya en la completa oscuridad Meg se dejó arrastrar por el miedo que la acorralaba y lloró hasta que no derramó ninguna lágrima más quedando solo sollozos que salían de su pecho. Los días pasaron y con ello trajeron las consecuencias de la venganza. Aún a su corta edad, sabía defenderse...casi no la podían sacar de la celda sin obtener una mordida profunda en el cuello o brazos, y golpes en varias partes del cuerpo. Hasta que llegó el ansiado y odiado día. Su décimo quinto cumpleaños. Los hombres había comenzado a hablar de que el jefe llegaría pronto y no se habían equivocado; al llegar este luz le hirió los ojos y se acurrucó en una esquina de la sucia estancia protegiéndose de la molesta claridad.->>Veo que has crecido bastante, pequeña Megera, pero ahora creo que el de pequeña no te queda ya. Sé que tu cambio es hoy, niña así que tu perdición ha llegado<<- uno de los guardias la liberó y se obligó a hundirse en ese adormilamiento que la alejaba de esa realidad; los hombres viendo que no reaccionaba la agarraron entre dos y la arrastraron hasta una habitación exquisitamente decorada con una cama en medio de ella. Sin miramientos la dejaron caer en el suelo para luego retirarse, dejándolos solos. El hombre se paseó por la habitación hasta que se paró a un lado de ella, observándola.->>Levántate, niña<<- fue levantada con poca suavidad hasta que estuvo a su vista. La recorrió con una mirada cargada de satisfacción y la dejó en la cama, sin quitarle la mirada de encima.->>Te darás un baño antes de que llegue el momento, porque así no deseo verte<<- Como un alma sin voluntad caminó hacia la inmaculada bañera de cerámica blanca, sin antes cerrar la puerta con llave para evitar la presencia del demonio allí, y se desvistió para hundirse en el agua tibia. Tanto tiempo llevaba sin sentir el agua sobre su cuerpo que casi le dolía la presencia del jabón en su piel, sobre todo en las casi invisibles heridas que cubrían su cuerpo. Cepilló su cabello y, luego de 3 años, volvió a ver su reflejo. La mujer que veía en frente era muy diferente a la que había querido ser desde niña. No queriendo ver más lo que habían creado esos hombres se abrigó con una mullida bata y salió del baño, sin esa mirada perdida. Se lanzó contra ella como una exhalación sin antes asestarle un puñetazo en el estómago que lo dejó sin aire, sin esperar le asestó otro en la cara. Un pequeño dolor se extendió en sus nudillos al entender que se había herido al golpearlo, él sorbió el hilo de sangre que caía de su nariz y frunció el ceño hasta que el sonido de la puerta abriéndose de un golpe lo hizo abrir los ojos con espanto.->> Te has metido en un gran embrollo, hermanito, mujer que nos rige es la madre de esta niña y su padre te pateará el culo cuando sepa esto<<- dijo una voz grave a sus espaldas, se giró dispuesta a luchar y se encontró con unos ojos igual de verdes que los del otro hombre pero este hombre en vez de dar miedo, aterraba. Vestía un traje de Armani con los dos botones de la camisa desabrochados dándole un aire despreocupado. Supo con rapidez que el hombre era el tal Arikos, el hermano del cabrón que quería vengarse. El recién llegado se situó a su lado y suspiró como si eso le cansara.->>Creo que mamá debió haberte abortado y tirado a la basura. Eres un asco, Ghakos, y sinceramente me da vergüenza que Megera sepa que es familiar, literalmente, de un fracasado como tú<<- Disimuladamente se alejó un paso del recién llegado y cerró aún más el albornos que la cubría.->>Me las vas a pagar, Arikos. Te lo juro<<- el hombre entrecerró los ojos, Arikos chasqueó la lengua mientras soltaba una carcajada.->>Te dije que cabrearías a Deirdre, ahora tendrás que esconderte de alguna manera para salir del país de alguna manera. Muerto o… muerto<<- dijo con retintín. Ghakos se lanzó contra ella sin demora tratando de tomarla por el cuello, pero el "bueno" lo golpeó casi sin ganas mientras observaba a su hermano quien caía al suelo inconsciente. Se apoyó del dosel de la cama como si admirara una obra, fijó sus ojos en ella y sonrió con sinceridad.->>Sabía que tu madre daría a luz a una luchadora<<- se acercó a ella con lentitud hasta que vio con claridad su rostro. Observó las ropas que había dejado encima de la cama y volvió su mirada hacia él.->>Quien eres<<- preguntó en un murmullo. Él se encogió de hombros y acarició su mejilla.->>Soy el hermanastro de tu madre, querida, lamento que este estúpido creyera que matándote liberaría a nuestra hermana del casamiento con Theodorus<<- y sin más abrió la puerta para dejarla pasar. Sonrió hacia sus adentros sabiendo que su libertad la esperaba detrás de esas puertas.
Theo luego de esos tres años no era el mismo, algo en él había muerto desde el momento que su hija le había sido arrebatada. Su corazón se enfrió hasta el punto de no sentir cariño ni compasión por nadie, incluso el antiguo cariño que había tenido a por sus hijos se había trasformado en respeto y nada más que eso. Aunque en su interior aún seguía el anhelo y la esperanza de que alguna vez le darían la noticia de que su niña había sido encontrada con vida, observó la pequeña caja musical que tenía entre las manos. Ese debió ser el día en que su niña habría cumplido quince años y la mera idea de eso lo atravesaba como puñales. Abrió la caja con sumo cuidado y tomó entre sus dedos el colgante que su esposa había elegido para Meg cuando solo era un bebé; se suponía que ella en persona debía haberla abierto pero como no sabía si su hija volvería le dolía la presencia de ese pequeño colgante cerca suyo. Las puertas de la habitación se abrieron dejando pasar a la delgada figura de uno de los sirvientes.->>Hay una muchacha que dice conocerlo, señor<<- informó el joven con nerviosismo. Todos sabían cómo detestaba que lo interrumpieran cuando se encerraba en su cuarto y el chico no quería salir herido por ello. Theo asintió impasible, levantándose del sillón para recibir a la mujer que decía conocerlo; por regla general atendía a sus invitados o visitas en la sala lateral de la mansión ya que los ventanales daban a los jardines y la vista era inigualable, pero ese día prefirió enfrentar cara a cara a la chica. Dio la orden que la dejaran pasar a sus guardias y a los pocos minutos entró a la estancia una chica de cabello castaño y unos cuantos centímetros más baja que él, y decir eso era mucho ya que medía casi dos metros cinco. La chica llevaba en su hombro una pesada mochila negra y su larga melena oscura no dejaba ver claramente su rostro, por lo que se plantó en la entrada de la mansión y le bloqueó la pasada.->>Quien eres<<- Hacía mucho tiempo que su cordialidad había muerto, por lo que su voz sonó como un gruñido. El sirviente se movió unos pasos hacia atrás dejándolo solo con la mujer que no daba respuestas. Una carcajada amarga salió de la garganta de la chica para alzar la mirada hacia él.->>No creí que me recordaras, papá, pero no importa<<- No pudo hablar por minutos pero no pasaron ni un par de segundos para que su cuerpo se acercara hacia ella y la envolviera en un abrazo. Tantas noches pensó que la habían asesinado, que la había llevado lejos de él solo por venganza y todo era su culpa, pero su hija ahora estaba allí. Sana y salva. De un tirón la alejó de él y clavó su mirada en ella, buscando una señal de violencia o cicatriz que le diera una pista que le hubiesen hecho daño.->> ¿No me vas a dejar pasar? Si quieres te puedo pellizcar para que sepas que soy real<<- Asintió rápidamente y casi a tirones la llevó a dentro. Sin perder tiempo a toda la fuerza posible gritó a los sirvientes que fueran a su encuentro, todos en cuestión de segundos estuvieron alineados observando a la mujer que sus ojos veían. No podían creerlo. De la manera más cordial se acercaron a ella para darle la bienvenida a casa, su padre, sin embargo, se removía nervioso y al ver que todos ya la habían saludado ordenó que llamaran al doctor y prepararan comida para Meg, que se sostenía a duras penas sobre sus piernas y se veía demasiado delgada. Incluso podía sentir los huesos de su espalda con solo palparla; su rostro lucía pálido y sus ojos estaban rodeados de una sombra oscura. Antes que pudiera llevarse a cabo todos sus mandatos, su hija soltó un suspiro y se apoyó en él al perder el equilibrio. Sin pérdida de tiempo la tomó en brazos y la llevó a su habitación, que se había cerrado con llave al ver que sus esfuerzos por encontrarla no daban resultado, con un grito pidió que insistieran al Médico para que llegara antes que sucediera algo grave.->>¡¿Qué le hicieron a esta niña?!<<- exigió saber el médico al ver en las deplorables condiciones que se encontraba Megera, lo hizo aun sabiendo el temperamento que poseía Theodorus y que si lo cabreaba acabaría tirado en alguna zanja con el cuello desgarrado. La desnutrición y la deshidratación que sufría Megera no se comparaba con la severa anemia que padecía y ni hablar de los feos moretones que tenía en el estómago, incluso sus nudillos estaban heridos.->>No lo sé…<<- susurró el padre con pesar sin demostrar ninguna reacción que delatara su preocupación además de su voz. Exigió de manera inmediata suministros de suero y otros medicamentos para tratarla de inmediato. Al tiempo se dio cuenta que la temperatura de la habitación había bajado un par de grados, preocupado por la salud de su paciente pidió que regularan la calefacción. Tarde se dio cuenta que la temperatura se debía a la mismísima presencia de Theodorus, quien lo observaba con odio. Jadeó al sentir que el terror se colaba en su sistema y sus instintos gritaban que saliera de allí lo más pronto que pudiera. En sus ojos ardía la sed de venganza no consumada y se atrevía a creer que en cualquier momento se lanzaría contra a él a golpes. Los horrorosos ojos azules se centraron en él y se entrecerraron.->>Salve a mi hija, doctor, y ni se atreva a hablar de esto con alguien más. Falta decir que si lo hace le sacaré el corazón con mis propias manos y se lo haré tragar<<- gruñó el hombre, quien salió como un rayo de la habitación dejándolo con las sirvientas que trataban de ayudarlo con la atención a Megera, ya que las enfermeras estaban en camino. Solo rogaba que llegaran pronto.
Mathew respiraba con dificultad mientras conducía por las calles con una habilidad que haría llorar a un conductor de la fórmula uno. Estaba demás decir que había pasado con creces el límite de velocidad, por no decir las patrullas que trataban de alcanzarlo…a duras penas. No puedes comparar un lamorguini murciélago con el cacharro policial. A su lado estaba Alma, su adorada esposa, quien se mantenía tranquila mientras esquivaba los autos con destreza para llegar lo más rápido posible a la mansión de su padre. Theo había llamado a cada uno de sus hermanos para informarles que debían reunirse en su casa en menos de una hora. Una sensación de deja vú lo envolvió al recordar el día en que su hermana había nacido. Él y su gemelo habían estado celebrando el éxito que había obtenido el equipo local de fútbol cuando la llamada los interrumpió. Había sorteado esas mismas calles cuando supo, solo que de pasajero había traído a su hermano y no a su esposa como era ahora. Las puertas de hierro reforzado se abrieron para dejarlo entrar a los jardines de la gigantesca mansión, donde en la entrada lo esperaba su padre acompañado con sus demás hermanos. Todos y cada uno de ellos se hallaban en las afueras, alineados; sin siquiera preguntar llegó al lado de su padre le dio un sincero abrazo para luego soltarse y colocarse a un lado de sus demás hermanos. Su esposa había entrado ya a la mansión sin demora para dejar a los hombres solos. Todos los ojos se clavaron en el hombre que mantenía la mirada baja con los puños cerrados como si imaginara que estrangulaba a alguien.->>Megera ha aparecido<<- todos jadearon conmocionados por la noticia y comenzaron a pedir respuestas a sus preguntas, Theodorus los silenció a todos con una mirada y prosiguió.->>Quiero la sangre de ese cabrón en mis manos y esta vez no me dejaré vencer, descubrí al final quien había sido el soplón y compartiré el gusto de matarlo con ustedes, hijos míos. Veremos si suelta algo mientras le enseñamos el significado de dolor<<- Sabía en su interior que todos querían ver como se encontraba la menor de ellos pero la sed de sangre era más fuerte en esos momentos. Debían saciarla.- >>Asegúrate que la policía no sepa esto<<-le dijo a Adrian, mientras se limpiaba las manos en un trapo sucio, quien poseía casi el control completo del cuerpo policial de alto mando. Ni siquiera el FBI se libraba del poder de su hermano. Él asintió con lentitud y uno a uno salieron del edificio dejando atrás el sufrimiento y el dolor que inundaba el ambiente, las llamas consumirían el pasado y las cenizas serían tiradas.
Megera salió de su inconsciencia con un continuo y rítmico pitido a un lado de su cabeza. Gruñó a causa de lo molesto del sonido y se cubrió la cabeza con uno de sus brazos tratando de seguir durmiendo, pero se dio cuenta tarde de que su brazo estaba conectado a unas bolsas de suero y otros cables a unas máquinas más pequeñas ¿Qué sucede?, se preguntó al tiempo que echaba un vistazo a la habitación inundada por los rayos del sol. Un hombre la miraba fijamente sentado en un sillón color crema que estaba situado en una de las esquinas, unos claros ojos pardos se centraron en ella como si calculara mil posibilidades a la vez. Su cuerpo se tensó inmediatamente si es que llegaba a atacarla, pero un cansancio la obligó a quedarse tendida sin siquiera mover la cabeza.->>Que es todo esto…<<- murmuró con voz quebrada exigiendo que le respondiera. El hombre se levantó del asiento y apretó algunos botones de la máquina que hacía ese continuo sonido, que ahora había acelerado. Tragó visiblemente ante su mirada y respondió.->>Estabas al borde de la inanición, ¿Cómo es posible que pudieras haber sobrevivido a ese extremo de desnutrición?<<- su voz no revelaba nada más que preocupación profesional. De doctor a Paciente. Soltó una carcajada amarga al recordar cuantas noches había pasado con el afilado dolor en el estómago quien exigía algo de comer.->>Soy fuerte, aunque todo debe caer en algún momento ¿no?<<- Sonrió a medias y pensó en su grupo sanguíneo. Nadie en el mundo poseía ese grupo sanguíneo.->>Tenías solo doce años, ninguna niña sobrevive en esas condiciones y a esa edad. Estabas en pleno desarrollo<<- Cerró los ojos cansada por el esfuerzo que hacía al solo levantar su brazo. Solo uno de los hombres se había apiadado de ella y le había dado de comer, pero solo unos trozos de pan y algo de carne, casi se había atorado al comer con tanta necesidad la fuente de comida que ese hombre le había proporcionado.->>No sabe lo que me hicieron, doctor. Y le aseguro que el dejarme famélica en una celda fue lo menor de todo<<- tomó un respiro y siguió->> ¿Cuál es su nombre, doctor?<<- preguntó luego de que el doctor seguía sin dar respuesta alguna.->>Joseph. Joseph Gallagher<<- susurró con los ojos brillantes de lágrimas. Asintió ante su escuálida respuesta y cerró los ojos, al ser embargada por una nueva oleada de cansancio. La puerta se abrió dejando pasar a un par de mujeres con una mesita y a su madre quien tenía los ojos brillantes de las lágrimas no derramadas, más atrás venía su padre y Dev a su lado, el solo volver a su hermano mayor le provocó que un torrente de adrenalina se colara en su sangre haciendo que su corazón latiera con rapidez. Aquellos ojos azules idénticos a los de su padre se pegaron a ella y brillaron a causa de las emociones que lo embargaban, la mujer tomó su mano y no dijo una sola palabra. Intuía que si hablaba lloraría a mares.
Los días pasaron con una visible mejoría en la salud de Megera, hasta que unos meses más tarde tuvo la buena noticia de que estaba recuperada por completo. Solo apagaba su alegría el saber que su anemia debía ser controlada por unos meses más y todo volvería a ser como antes. Y de los meses pasaron a los años. Megera volvió a estudiar y tuvo que apurar sus estudios tomando el doble de clases para recuperar los tres años que había perdido, aunque no pasó mucho para que tomara el ritmo normal de todo…pero había algo que no encajaba con la personalidad de Meg y tuvieron que resignarse que lo del secuestro había dejado profundas marcas psicológicas en ella. En un par meses acabó por tomar la desición de salir del país para seguir sus estudios superiores aun con la negativa de todos los hombres de la familia; aunque sabía que ellos terminarían cediendo ante su empeño de volver a la vida real.
Taste me drink my soul, show me all the things that i shouldn't know, when there's a new moon on the rise. I had everything, opportunities for eternity and i could belong to the night. I, see your eyes, i can see
# DATOS GENERALES:
- Nombre completo: Megera Satara Raven Dracul
- Ocupación: Ayudante en la biblioteca/ estudiante.
- Cumpleaños: 16/ 11 / 1994
- Frase personal: "Joder o ser jodido, he allí el dilema."

# GUSTOS:
- Caminar
- Los libros
- Perder el tiempo en cosas tontas
- Bromear
- El café negro
- Beignets
- Cualquier cosa dulce (énfasis en el chocolate)
- La goma de Mascar
- Los días "fríos"
- Brownies con crema batida
- La música en general
- Parkour
- Los abrazos al estilo hipopótamo Cool

# DISGUSTOS:
- Los deportes (los detesta a muerte)
- Las arañas
- Lo ácido
- Los días muy cálidos (aún no se adapta completamente al ambiente, por lo que un día frío es como un día de primavera para ella)
- Su segundo apellido.
- El pescado
- Que alguien le saque un poco de su comida sin pedirla.
- El color beige.
- El salir de compras
- Que le saquen fotografías, piensa que sale horrible cada vez que le toman una.

# MANÍAS:
- Soltar tacos (groserías) en otros idiomas.
- Golpear su dedo anular en su pierna.
- Cuando ríe arruga levemente sus ojos y su nariz.

# ENFERMEDADES:
- Hiper-actividad.

# DATOS CURIOSOS:
- Tiene 14 hermanos mayores y todos hombres, ella es la menor.
- Su nombre alude a la furia o erinia de la Colera o los celos. La cual hacía justicia por las infidelidades.
- Prefiere no decir su segundo apellido porque lo detesta. Aunque le da risa que le digan vampira.
- Es bastante alta y se hace notar rápidamente. 1,90 no es fácil de ignorar.
- Come mucho, pero jamás engorda.
- Posee una voz privilegiada pero rara vez canta.
- Nadie sabe de que familia proviene ni del "negocio" en el que se mueven.
see in your eyes, your eyes, everything in your eyes, your eyes. You make me wanna die. I'll never be good enough, you make me wanna die and everything you love right up in the light. Every time i look inside your eyes.
CODIGO POR OYUKI ♣️ 2012
your eyes. I'm running in the light. Make me wanna die I would die for you, my love, my love. I would lie for you, my love, my love. I would steal for you, my love, my love. I would die for you, my love, my love


Última edición por Megera S. Raven el Mar Mayo 14, 2013 7:08 pm, editado 1 vez

Megera S. Raven

Fecha de inscripción : 20/07/2012
Edad : 21
Localización : Brown university, whatever.

Volver arriba Ir abajo

Re: || Megera S. Raven || {ID} ||

Mensaje por Cedric B. Adkins el Lun Mayo 13, 2013 9:10 pm


Ficha Incompleta

Bienvenid@ al foro. Al terminar postea a continuación, de esta forma estaremos más al pendiente de tu ficha c:




♠️Violently happy
Cedric {Bloo} Adkins.
avatar
Cedric B. Adkins
Admin

Fecha de inscripción : 08/03/2011
Edad : 28

Volver arriba Ir abajo

Re: || Megera S. Raven || {ID} ||

Mensaje por Megera S. Raven el Mar Mayo 14, 2013 7:10 pm



-.Terminada.-

Megera S. Raven

Fecha de inscripción : 20/07/2012
Edad : 21
Localización : Brown university, whatever.

Volver arriba Ir abajo

Re: || Megera S. Raven || {ID} ||

Mensaje por Cedric B. Adkins el Mar Mayo 14, 2013 10:39 pm


Aceptad@!

Bienvenid@ al foro. Sé activo, sigue las reglas, rolea mucho, pero sobre todo esperamos que te diviertas!





♠️Violently happy
Cedric {Bloo} Adkins.
avatar
Cedric B. Adkins
Admin

Fecha de inscripción : 08/03/2011
Edad : 28

Volver arriba Ir abajo

Re: || Megera S. Raven || {ID} ||

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.