NEW YORK CITY
2013
Dicen que a los trece años es una época donde los niños dejan de ser niños y pasan a ser adolescentes. Se revelan contra el mundo, les salen espinillas, empiezan a interesarse en el amor, en el sexo, a las chicas les viene la menstruación etc. Vamos, una época en que estos pequeños humanos están en pleno crecimiento y comienzan a aprender las verdaderas lecciones de la vida. Dura exactamente cinco años, hasta los dieciocho años, cuando supuestamente pasar a ser adultos.

Ahora mismo si estas planteándote en inscribirte en esta prestigiosa universidad es por que has pasado esta etapa, pero bueno, ¡eso cosa del pasado! Olvídalo, pon eso en un rincón de tu memoria.

Ahora estás viviendo el año 2013 en la Universidad de Brown, situada cerca del corazón de Nueva York.

¿Estás aquí por elección propia, por el sueño de convertirte en alguien famoso en la vida? ¿Por qué tus padres tienen una cuenta bancaria muy grande? ¿O tal vez por obligación?

Sea la razón que sea el resultado es el mismo, estas en una de las mejores universidades de América, pero aquí no te daremos 'la comida masticada' lo cual si de verdad deseas llegar a ser alguien en la vida tendrás que currártelo, aquí no regalamos nada.

¡Casi lo olvido! Tal vez exijamos mucho, pero tampoco descartes la idea de tener un poco de diversión. Fiesta, alcohol, sexo, drogas.

En resumen, el libertinaje total.

Para Algunos, la diversión significa dormir en tantas camas como sea posible, para otros, las compras y manicura son las cosas más importantes en su vida y siempre habrá los -por su padres- tienen dinero y reputación.

Pero dejando todo eso atrás, en la oscuridad de Brown se esconden varias personas que pertenecen a una especie de secta, un grupo donde su intenciones no son exactamente buenas. Se hacen reconocer por 'la logia', una panda de personas donde jugarán con cualquier persona que les apetezca. Les gusta ver sufrir a los demás, viven a costa de ellos. ¿Que pasa? ¿A caso tienes miedo de ser su próximo elegido? Tranquilo, como en los cómics y películas de Stan Lee donde hay un villano, hay un super héroe, e aquí nuestros super héroes se hace llamar anti logia, un grupo donde quieren la paz en la universidad y acabar con toda esa crueldad.

Y dime, ¿quien eres tu? ¿Eres un becado? ¿Un estudiante normal? ¿O tal vez te guste la idea de pertenecer a la logia? Otra posibilidad es que quieras cumplir el sueño de todo niño, ser un super héroe y pasar a ser miembro de la anti logia pero...

Seas lo que seas, se bienvenido a Brown University.
¿Quién está en línea?
En total hay 2 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 2 Invitados

Ninguno

La mayor cantidad de usuarios en línea fue 73 el Miér Jul 17, 2013 2:39 pm.
Omega Chi 0 puntos
Kappa Tau 0 puntos
Delta Nu 0 puntos
Zeta Beta Zeta 0 puntos
Tri Pi 0 puntos
Sigma Alpha Epsilon 0 puntos
Gamma Phi 0 puntos
Profesores y empleados Brown 0 puntos
Ciudadanos 0 puntos
Universitarios 0 puntos
MEJOR CHICO
Aaron F. Ryder
MEJOR ROLER
Aaron F. Ryder
PJ. MÁS FOLLADOR
Aaron F. Ryder
PJ MÁS BORDE
Lyov O. Mogilevich
PJ MÁS SIMPÁTICO
Maximo B. Ryder
PJ MÁS DIVERTIDO
Mike R. Shepherd



Ride Baby Ride.

Ir abajo

Ride Baby Ride.

Mensaje por Mike R. Shepherd el Mar Dic 25, 2012 1:16 pm

Lo último que hice antes de irme de vacaciones de año nuevo, fue visitar a mis amigos y repartirles los regalos de Navidad. No me costó mucho elegirlos, aunque siempre había excepciones como con Leonarth, que presumía siempre de tener de todo y me podría fácilmente haber partido la cabeza para pensar en un regalo que no tuviera ni me rechazara, aunque en navidades nadie sería tan egoísta y descerebrado como para despreciar un regalo, los jóvenes somos también además, muy bueos actores y actrices para fingir que algo nos gusta.
Algo que también tuve que pensarme bastante sería el regalo de navidad que le haría a Melissa, una chica bastante diferente del resto de mis amigas, Melissa parecía, según yo y mis fantásticas opiniones, haberse criado en una burbuja ajena del mundo real, o lo que la gente famosa, adinerada o exigente,llama como educación particular en casa. Era divertida y me caía bastante bien, eramos muy parecidos en lo que se refiere a que somos diferentes del resto de la universidad. Pero precisamente esta era la base de la dificultad que me suponía elegir un regalo para ella, cuando la veía por la universidad la veía bastante bien vestida y abrigada, por lo que el clásico topicazo de ropa de invierno que había sido de mi salvación cuando era un crío no serviría. Y claro, tampoco conocía muy bien a la pelirroja como para saber si era de las que les gustaban las sorpresas, los animales, las joyas o las cosas caras. Un auténtico misterio a mi parecer. Decidí dejarlo todo en manos del azar y pedir algo en un catálogo universal que era muy famoso por Nueva York, todo estaba numerado y los precios variaban de lo económico a lo lujoso. Me dejé llevar por lo que rodeaba para elegir el número, literalemente. Llamé a una operadora y le pedí que me enviara a la universidad el artículo del número que le pidiera, y el número que le dije no era otra cosa que cifras aleatorias. El código que elegí fue el de una motocicleta. Algo extraño para regalar en navidades, algo extraño para una chica. Pero quizás podría gustarle.
Elegí un regalo raro, pero ya que lo hacía lo aprovecharía y así fue como se la llevé hasta los aparcamientos de su fraternidad, bien le valdría lucirse de juguete nuevo con sus amigos o amigas.Se quedó sorprendida por el regalo que le hice, pero más sorprendido me quedé yo al saber que también me había preparado un regalo, y un regalo bastante bonito, un yate. Algo que nunca había tenido y que usaría en vacaciones y le daría una vuelta u organizaría una fiesta en él.
Quedé con ella al día siguiente para darle unas prácticas con la moto, pues me dijo que nunca había montado en moto, yo sé algo, hace dos veranos estuve en un campeonato junto con mis primos, que me ganaron, sí, pero aún así yo quedé por delante de muchos más participantes. Para poder darle las prácticas me proveí de una moto yo también, tiré de teléfono y conseguí una de mi gusto y además pedí que me trajeran una bicicleta. No le había preguntado a Melissa, pero por si se daba el caso estaba preparado, y si algo sucedía, mi móvil lo arreglaría.
Me pasé por el aparcamiento de Delta Nu y cargué la motocicleta de Melissa en una furgoneta que había pedido prestada y en la cual tenía mi propia moto y aquella bicicleta. Cuando Melissa bajó hasta yo la esperaba la saludé y le abrí la puerta de la camioneta y corrí a subirme por el otro lado.
- ¿Lista para practicar un poco en la moto? Sé que eres capaz, por si no te veías confiada...- Le sonreí queriendo parecer confiado y arranqué el motor para ir a las afueras de la unviersidad. No muy lejos había varias carreteras y caminos donde podríamos comenzar, lejos de gente que nos molestara.



Not Crying on sundays

premio:


avatar
Mike R. Shepherd

Fecha de inscripción : 30/09/2012
Localización : Metido en un lío fijo.

Volver arriba Ir abajo

Re: Ride Baby Ride.

Mensaje por Melissa J. Rumsfeld el Lun Dic 31, 2012 2:19 pm

Me había preguntado todo el día la causa de mi estupidez. Tropezaba con cada objeto que se cruzaba por delante, con personas incluso, se enredaban mis pies y perdía el equilibrio considerablemente, hasta topar con el suelo por la gravedad. No tenía la misma concentración de antes, me quedaba mirando tonteras carecientes de curiosidad por largo rato. Cuestione el comportamiento varías veces, obteniendo respuestas parecidas o sea nulas…
Abroche con ira los botones de mi abrigo maldiciendo, salí de la biblioteca y me dirigí a la cafetería con el objetivo simple de comprar pasteles y un frapuccino. Iría a visitar brevemente a una amiga de la fraternidad, una migraña le costó su cumplimiento de clases hoy, y supuse que comerse algo dulce y acompañado de una buena bebida levantarían su ánimo. Además de eliminar la molestia. En cinco minutos llevaba conmigo una caja repleta de donas y una café tirando a leche en ambas manos, abrí las puerta de la fraternidad, que por suerte también pertenecía, con la diferencia que no utilice mi respectiva habitación, preferí quedarme en casa; al menos esa fue una mano de la suerte que tuve. Busque con la mirada el número correspondiente a su cuarto, golpee cinco veces. No obtuve respuesta, fruncí el ceño…
- ¿hola…? -gire el pomo de la puerta, con dudas, no deseaba encontrarme con algo fuera de mi incumbencia. Empuje levemente esta, una ráfaga de viento azoto mi rostro desordenando mi cabello, tenía las ventanas abiertas… No había nadie…
Al cabo de diez minutos no volvía, observe mi reloj de mano impaciente. Recuerdo haberle mencionado que acudiría a su ayuda ¿cómo era posible que saliera, así como así? Resoplando deje los frapuccinos en su escritorio, entre estar molesta y decepcionada, manteniendo sobre mis manos la caja de donas. Contuve una maldición. Salí del departamento, con el objetivo de quedarme en casa y atarearme al igual que siempre. Qué manera de aburrirme, una vez afuera, mi campo visual diviso una especie de furgoneta. Baje cada peldaño confusa >> ¿Mike...? <<
Baje cada peldaño entrecerrando los ojos, curiosa ¿a qué se debía estar esperándome?
- ¡demonios! -me golpee con la mano mi frente- ¡la práctica de moto! -lo había pasado por alto completamente, él se había tomado la molestia de regalarme algo inusual y
ofrecerse a enseñarme el modo optimo en utilizarse y yo ¿lo olvide? Definitivamente estaba atontada estos días…
Me acerque al vehículo, con ademán de angustia, sentía cierta culpabilidad por dejar de lado el encuentro, sonreí al ver su cortesía- gracias… -me encime al asiento, observando ligeramente las donas con esperanza de servirme como disculpa. Me pregunte si era demasiado difícil escogerme regalos o presentes como se dice en mi país. Muchas veces mis padres tendían a dejar el dinero sobre mis manos y yo elegir mi regalo. Una sensación de empatía recorrió mi cuerpo, tal vez debió partirse la cabeza este chico, en busca de algo propio a mi comportamiento. Sentí el impulso de preguntarle, si fue muy ardua la tarea… El “clic” del seguro resonó en mis tímpanos, de repente el día me pareció más entretenido y menos común por las rutinas.
- Más que lista, prometo no defraudarte -alce mi mano, he hice una cruz con el dedo sobre la palma de mi mano. Indicándole que realizaría mi mayor esfuerzo.
Sonreí torpemente, la adrenalina ya recorría mis venas y era claramente visible por mis manos, sudaban débilmente.
- traje comida, grasosa -dije al fin moviendo la cajita de color rosa, viendo como nos alejábamos al lugar llamado “universidad” y para otros “cárcel”


Melissa J. Rumsfeld
[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]

hi...:

I surprise you.:
avatar
Melissa J. Rumsfeld

Fecha de inscripción : 13/08/2012
Edad : 25
Localización : en la biblioteca, con mia

Volver arriba Ir abajo

Re: Ride Baby Ride.

Mensaje por Mike R. Shepherd el Miér Ene 02, 2013 9:06 pm

Tras acercarme a recoger a Melissa con la camioneta que me agencié en una tiendecilla de alquileres, y recoger a la chica con todo el equipaje, salí de la unviersidad para coger una carretera secundaria que daba a las rutas de senderismo y camping que hacía por la parte posterior de la universidad a pocos kilometros.
Animé a Melissa con unas palabras, por si estaba distraída y no se veía capaz siquiera de intentar llevar a cabo esta aventurita que planeé para ambos. Según me había ido dando a entender Melissa no era muy confiada con nuevas experiencias pero me alegró bastante ver sus ánimos en sus palabras y en su mirada. Se notaba que esta vez se iba a esforzar, empezabamos con buen pie. Melissa me dijo algo de comida, lo que me llevó a dos cosas: la primera era dudar de qué clase de comida me hablaba y la segunda era oir como mi estomago hacia una llamada de atención.
- ¿Qué te has traído? Será bueno para cuando nos entre hambre... yeh, y soy muy de comer aviso. - Le dije mirándola en último momento pero recobrando segundos después mi vista sobre la carretera, que estaba vacía, pero aún así no me quería arriesgar a sufrir un accidente.Ya había tenido varios y menos mal que los había sufrido en solitario, porque sentirse culpable de uno sería demasiado nervio a la hora de conducir de nuevo.
-¿Sabrás montar en bicicleta al menos no , Melissa?- Le pregunté ladeando ligeramente mi cara, pero viendo perfectamente la carretera y el retrovisor.- Igualmente he traído una por si también hay que enseñarte, ya que es muy parecido una cosa con la otra.- Comenté mientras cambiaba las marchas de la furgoneta y me desviaba a un carril segundario desde la autovía. Traqueteó un poco la camioneta por un camino lleno de piedras y baches, pero luego tuvimos un viaje más sencillo y tranquilo.
-Mel,Mel¿Dónde irás en Navidades y año nuevo?- dejé de pisar el acelerador y esperé a que el coche comenzara a frenar solo y miré a la chica. Yo sabía de mis planes, pero no sabía de los de la chica, y si me decía que estaría en casa con su familia, pero igualmente sola, no me sorprendería, pero si podría ayudarla en los últimos días de compañía lo haría. Qué menos por una amiga. Seguidamente cuando el coche frenó el motor, le hice señas a Melissa para que se bajara del auto, yo lo hice y dejé la puerta vagamente cerrada y caminé hasta la parte trasera de la camioneta, donde tenía subido el equipaje. Allí estaban las dos máquinas y la pequeña bicicleta, que compartían el espacio con una rampa de metal desmontable.
- Venga, que las tengo limpitas y listas a estrenar. - Reí suavemente mientras me montaba sobre la parte trasera de la furgoneta y armaba la rampa por la que haría bajar las máquinas.



Not Crying on sundays

premio:


avatar
Mike R. Shepherd

Fecha de inscripción : 30/09/2012
Localización : Metido en un lío fijo.

Volver arriba Ir abajo

Re: Ride Baby Ride.

Mensaje por Melissa J. Rumsfeld el Dom Ene 20, 2013 7:10 pm

Cuando me percate de la presencia de Mike en la furgoneta, recién en aquel momento recordé el compromiso. Iba tan atareada con los pasaportes y los preparativos del viaje hasta ya no poder más. Debía indicarle a cada empleado sus respectivas tareas, turnos y el periodo de inicio y término de cada día, pues dos semanas y media sin los respectivos dueños del hogar hacía despertar ciertas sospechas, según mi padre. En el caso mío, no le veía nada de raro. Sin embargo tenía cierta razón con el hecho de mantener el orden en la mansión. Además me correspondía ver si algunos de ellos estaría dispuesto al cien por ciento cooperar en nuestra ausencia.
Observe mi reflejo en la ventana del vehículo, jugando con mis manos. Me preguntaba variadas veces mi temor por las cosas nuevas, pues desde pequeña he creído que aquellas “cosas” podrían ocultar algo oscuro y prejuicioso a nuestras vidas. Mike era todo lo opuesto, parecía hacerle gracia lo atrevido, alegrarse, y jugar con aquellos riesgos. Mi vida era controlada por el mero sentido común, prefería mantener mis asuntos completamente controlados y evitar esas consecuencias de manera tajante. Así no salía con desgarros internamente y me ahorraba una que otra lagrima, pero… ¿y si el resultado era positivo? Bueno si era así el destino al fin me daría una mano, no obstante prefiero evitar minutos de penurias, que alegrarme temporalmente y terminar peor…
La atracción hacia el peligro la había sentido más de alguna vez y comenzó con el simple hecho de escaparme en las tardes, he irme al mar y ver hasta qué punto podría llegar nadando sin parar. Lo gracioso era que Alemania no era un lugar cálido, siquiera en verano, te congelabas de tan sólo prestar atención a los ríos, lagos o el mismo océano. Y parecía que cada vez aumentaba, las motocicletas eran sinónimo de “muerte rápida”, pero me eran tan atractivas que llegue a cuestionarme el porqué de no haberme comprado una en secreto.
- si mi vista no me traiciona, creo que son donas -dije bromeando- no te preocupes, también lo soy, pero puedo controlarme y dejarlas para ti -sonreí, sin querer Mike se convirtió en un chico que apreciaba mucho. Había pasado el límite de “amigos”, entrando con triunfo a la gente más apreciada. Donde en esta última con suerte residían tres personas. Intercambiamos miradas brevemente. Él debía cumplir con su misión de conductor y yo de copilota callada.
- Tampoco no soy tan asustadiza -murmure, arqueando una ceja con arrogancia. Vale no era de retos, pero no por ello significaba que era toda una niña inútil. Practico variados deportes y técnicas de defensa personal e incluso se manejar un revolver a cabalidad, y eso sigue siendo poco, al parecer, pero viéndolo de cierto punto de vista ya no podía hacer nada más ¿verdad? – eso pareció un insulto-reí con gracia- no te daré mis donas -sonreí con malicia, señalándole la caja- mira lo que te pierdes -sabía que lo decía en broma, de no ser así…
- Iré a mis tierras… -musite con poco interés. Cuando pise por última vez mi verdadero hogar, fue tan abruptamente, que sentía su falta considerablemente, hasta hoy- son asuntos de negocios con mi familia, verás surgieron inconvenientes en los enredos de mi padre. Desea con creces mantener su influencia… -y que lamentablemente yo estaba incluida- en mi caso estaré sola, no me llevo bien con mis primas, son un montón de chicas alocadas y deseosas de tener… -me interrumpí- ya sabes a lo que me refiero… -me encogí de un hombro, era gente que me importaba tanto como el ciclo de la vida de los hongos. Un bledo.
Mordí mi labio con nervios, ya sentía como la adrenalina recorría mi cuerpo haciendo que este por lógica se estremezca. Tenía miedo. Me apee de la furgoneta temerosa a lo que se avecinaba, y deseando que todo saliera debidamente correcto. Le seguí, observe cohibida aquel regalo extraño para una chica normal, yo no lo era ni pensaba serlo a futuro, la motocicleta parecía ser propia de mi carencia a los comportamientos comunes en cualquier mujer de cromosoma “X”…
- ya me quiero ver vestida completamente de negro, una chaqueta de cuero motorista y encimada a esa belleza… - comente sonriente- me veré tal cual a lo que mis padres llaman rebelde… -reí. Mientras hacía méritos para olvidar el viaje y aceptar mi futuro…


Melissa J. Rumsfeld
[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]

hi...:

I surprise you.:
avatar
Melissa J. Rumsfeld

Fecha de inscripción : 13/08/2012
Edad : 25
Localización : en la biblioteca, con mia

Volver arriba Ir abajo

Re: Ride Baby Ride.

Mensaje por Mike R. Shepherd el Jue Ene 24, 2013 4:27 pm

¿Que cuándo fue la última vez que me subí a una moto? Pues el mísmisomo octubre pasado, cuando volví a sobrevolar el oceáno atlántico de vuelta a Europa, solo que en ese momento no retorné a Ross Shire, mi hogar y de todo mi clan, si no que me perdí unos días por los barrios de Deen Haag una ciudad de Holanda, muy urbana y habitada. Me apunté junto con mis dos primos mayores a una especie de carrera de motos, legalizada, eso sí, en la que ganamos los tres por el podio. Teníamos tantas ganas de repetir la experiencia que ese mismo día, en la noche nos incribimos en una partida ilegal, donde salimos vivos de milagro y sin huesos rotos, sufrimos una derrota aplastante. Pero que a mi me sirvió para reírme de mis primos durante días y días. En aquella ocasión corrimos con motos más diferentes a las que yo había traído a la universidad para probarlas con Melissa.

-Me da lo mismo, soy un pozo sin fondo cuando me motivo.-Le dije mirándola rápidamente.- Y conducir me encanta...- Sonreí felizmente. Ella no me dijo nada en contra sobre la bici, así que supuse que se dominaría al menos en equilibrio sobre el vehículo, con eso ya ganaba varios puntos. Bromeé con ella un poco más, porque Melissa, es la típica chica que no te aguanta las bromas. No por ser odiosa o estúpida, sino porque su educación la precede, y una chica de alta sociedad debe saber mantener su nombre limpio en todo momento. Esa característica es la que hace que simplemente, me motive más picarla y sacarle los colores durante los bochornos a los que la someto cuando puedo.

-¡Me pongo de rodillas incluso!- Aparté los ojos de la carretera y miré a Melissa y su caja con las donas. Sin darle tiempo a reaccionar, o sin tiempo para mi para pensarlo, solté la mano derecha del volante y me apoderé de la caja un segundo, pegándola contra mi pecho y moviendo mi cuerpo hacia la izquierda. Solté la caja sobre mi regazo y controle de nuevo la camioneta.
-¿Vas a volver con Audi y Porsche? ¿Qué guay no? Pues oye, si no te gustan tus primas, las mandas a paseo y te montas tu propia casa por allá en tus alemanias.- Comenté rápidamente, porque sentía muy bien lo que era no llevarse bien con los primos, yo de pequeño siempre fuí el objeto de burla de ellos, pero ya habíamos arreglado diferencias.- Si tantas ganas tienen de irse a por ello, yo si fuera tú, haría todo lo posible por fastidiarlas y dejarlas boquiabiertas....- Separé la mano del volante y me rasqué la mejilla varias veces. Parpadeé y me froté el ojo derecho momentos antes de llegar al claro y aparcar el auto.

-Bueno, bueno, Sandy, no te pongas ya tu tan rebelde que el look de motorista se gana y no se compra...- Solté una carcajada y ensanché mi sonrisa al subirme por detrás de la camioneta y preceder a desatar los amarres que sujetaban a mis pequeñas. - Pero ten por seguro que el regalo incluye un uniforme negro bastante ajustado y sensual.... No. Si al final tus primas te van a envidiar y todo..-Agregué mientras bajaba la rampa de atrás y agarraba el manillar de la moto. Levanté la pata y arrastré la moto, rodando las ruedas para bajar la [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] de Melissa. Avancé un poco con ella y golpeé suavemente la pata de nuevo con mi pie para mantener la moto estática.
- Bueno, amorcito mío y de mi corazón de mis profundidades...que nos conoceremos desde hace poco, pero nuestros lazos nos han unido más allá del tiempo.- Aspiré con fuerza y solté aire de sopetón, riendome entre dientes- Te presento a mi querida amiga pelirroja Melissa.- Reí de nuevo y me aparté un poco de la máquina, metiendo las manos en mis bolsillos, dejandole su espacio a Mel para que la viera y la devorase con la mirada. Pues me dio la sensación por el nerviosismo de la pelirroja que no era muy de hacer este tipo de cosas. Y lo comprendo porque no a todos nos gusta rompernos los huesos cada verano haciendo idioteces. Yo ya aprendí a los 17 y en los últimos años no he hecho más tonterías. Y tampoco las haría ahora con la pelirroja, que era un auténtico sol y una luna, me llamaba la atención porque era muy sincera, y no tenía una doble cara conmigo, siempre teníamos buen rollo. Y siempre terminabamos peleando sobre mi tinte de pelo. Algo a lo que no estoy dispuesto a negociar.

Bajé la moto sí, pero aún tenía subida en la camioneta una bicicleta simple de montaña, además de una máquina más potente que era más difícil de manejar, pero que la usaría como cebo, para que la alemana no cediera en los primeros y me dejase tirado en la estacada.



Not Crying on sundays

premio:


avatar
Mike R. Shepherd

Fecha de inscripción : 30/09/2012
Localización : Metido en un lío fijo.

Volver arriba Ir abajo

Re: Ride Baby Ride.

Mensaje por Melissa J. Rumsfeld el Lun Feb 04, 2013 3:26 pm

¿Por qué últimamente estaba adquiriendo comportamientos tan impropios? estás en tus años locos, probablemente ¿eso será? Una respuesta bastante absurda la anterior, estás algo confundida eso es todo
Acepte mentalmente la hipótesis, aunque una parte de mí, la más interna se negaba rotundamente; se burlaba de mi cordura impulsándome a tomar medidas que faltaban toda lógica. A pesar que siempre fui una hija responsable y madura para cada decisión en mi vida, nunca experimente ese deseo de ausentar las normas de la autoridad, hasta ahora ¿Cuál será la causa? Ni yo lo sé y por ello, analizaba esa figuraciones endebles. Recordé vagamente cuando leía el diario de mi tía abuela, relataba como transcurrió su adolescencia: en secreto. Ocultando sus acciones. Me preguntaba si debía acudir a eso para disfrutar mi juventud, no obstante me parecía tan impropio de mí, además de extraño.
No acostumbraba a manejar motocicletas, aquellos vehículos tan peligrosos hacían espantar a cualquiera que decidiese encimarse a una, incluso a mí. Saber que me mantendría a solo sesenta centímetros del suelo a toda velocidad no me inspiraba confianza, sabiendo que el único punto de apoyo era el maniobro y el valor de conducir. No es que sea asustadiza, el problema era sí salía ilesa de esta lección o después, no me gustaría para nada quebrarme un brazo y darles explicaciones a mis padres, sería chafarle la fiesta a uno. Me largue a reír echando la cabeza hacia atrás con gracia al autodenominarse “pozo sin fondo” en mi caso, cuando se trataba de comida, nadie debía interponerse, siquiera Leonarth, que repentinamente nos convertimos en “amigos”. Simplemente respondía a sus saludos con cierto recelo, no me inspiraba confianza para nada, tal vez con el tiempo lograría hablarme más calmadamente, pero no por ahora.
Si bien Mike ya era una persona importante para mí; me preguntaba que sería un día sin sus bromas y sus locuras peculiares. Puede que sin saberlo me alegraba y aquello lo apreciaba más que cualquier cosa. Permaneciendo incrédula de lo hecho hace unos segundo, evite que el pensamiento de estrellarnos contra algún árbol, por mera culpa de recuperar las donas, apresará mis emociones. Me erguí, procurando tener la calma- Mike… -murmure en tono aparentemente estricto, siendo que interiormente me burlaba de su acción infantil- ¡no vuelvas a ser esa maniobra suicida! -intuí rápidamente que nos faltaba sólo minutos para llegar a nuestro destino del todo incierto. El reflejo de mi rostro sobre la ventana, me hizo recordar el día que aprendí andar en bicicleta. Constituyo completamente un orgullo para mí al realizarlo sin apoyo, y alardeaba de ello cuanto deseaban mis receptores en escuchar: la hazaña que ejecute sin intervención adulta el día en que pude mi primera vuelta en bici.
Forcé una mera sonrisa, era imposible que yo a mis diecinueve años logrará obtener mi propio hogar. Ya era mayor en la jurisdicción, sin embargo en el punto de vista de las fuerzas mayores, era aún una niña, que no tenía idea de lo que deseaba- Piensas igual que mí ¿eh? -me aparte un rizo- ojala pudiera, pero somos muy conocidos en Alemania e Inglaterra. Si supieran la gente que la hija del reconocido cirujano Rumsfeld, compro un departamento a escondidas de sus padres, sería el chisme de todo el país y sin dificultades entrarían a oídos de los socios --hice un breve “oh” con mis labios. Era bastante sencillo transmitir rumores, cualquiera lo sabía.
Haciéndole una coleta a mi cabello, por cosa de la genética, se formaron tres rizos gruesos, quedando a la danza del viento. Era una suerte que pudiera domarlo ahora, había días que parecía, para decirlo de manera prudente, un verdadero perro poodle.
Sonroje de manera poco sutil- No requiero de un vestuario sensual, para montar la motocicleta, sólo bromeaba -me cubrí el rubor con una mano. Arrepintiéndome de haber dicho un chiste de horrible gusto.
Una motocicleta de estilo lujoso y perfecto, apareció dentro de mi campo visual. Boquiabierta me acerque a ella, anteponiendo mi mano para rozarla. Definitivamente Mike daba en el gusto. De cuclillas, acariciaba con el dedo índice el logo del vehículo- Es el regalo más encantador que pudieron haberme dado. Gracias Mike… -no tenía palabras sencillamente- no se que más decir -reí nerviosa. Colocándome de pie, abrace al chico- ¡gracias, gracias, gracias! No debiste haberte tomado la molestia en regalarme algo…


Melissa J. Rumsfeld
[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]

hi...:

I surprise you.:
avatar
Melissa J. Rumsfeld

Fecha de inscripción : 13/08/2012
Edad : 25
Localización : en la biblioteca, con mia

Volver arriba Ir abajo

Re: Ride Baby Ride.

Mensaje por Mike R. Shepherd el Jue Feb 14, 2013 3:36 pm

Cuando Melissa me relató que no podría independizarse por Alemania a causa del importante nombre de su familia, me sentí bastante identificado. Al igual que ella, mi familia también es muy conocida, aunque sea solo por el nombre... y por parte doble: los Shepherd son mundialmente conocidos por el mundo de la medicina y psicología... que es la familia de mi padre y de mi tío, y por otro lado el apellido Ross también se conocía por Europa y Oceanía respecto a nuestro poder turístico.... Una verdadera cruz para un joven que ha de mantener siempre las formas y que no cumple ni con la mitad de las expectivas de alguien de su condición social.
- Yo por eso probé con teñirme el pelo, hay muchos más rubios que pelirrojos, you know that, así que puedo esconderme con un cambio de look y moderando mis salidas y como tampoco soy taaan pijo como los de la uni, pues me está yendo bien.- Respondí mientras me adecuaba a un ligero frescor en el ambiente subiendome la cremallera hasta el esternón.Debajo de la chaqueta roja, solo tenía un pequeño abrifo sobre una de mis camisetas variadas de miles de colores que taaaanto adornaban mi armario. Una chaqueta que combinaba con mis zapatillas de deporte.

- Igual deberías verme a mi vestido de motorista con ropa de cuero.... vuelvo loco a todos y todas.- Le dije mirándola con algo de orgullo, aunque me resultaba más un problema que una ayuda en ciertos casos. Y podrán decir mucho los refranes de " Aunque la mona se vista de seda, mona se queda" o el de "El hábito no hace al monje" que tendrán mucha razón, pero si pones ropa de cuero, siempre ganas puntos, eso es indiscutible.Porque ya te la podrían exponer de cualquier forma y conjuntarla con todo, pero algo de cuero siempre llama la atención y resulta atractivo. Y ya medio mundo lo pudo ver en sus retinas con la famosísima película de Grease cuyas segundas y terceras partes jamás superarán a Travolta y Newton John
- Si es que el azar es lo que siempre- digo, que buen gusto tengo yo para este tipo de cosas.- Asentí varias veces después de rectificarme y tragarme las palabras para no empeorar esa situación, cosa muy común en mi vida, porque soy así de entrometido y torpe. Mantendré rara vez el equilibrio físicamente pero lo que es en relaciones y conversaciones siempre acabo destacando por lo rara que son o por la importancia que me doy en ellas. Pero qué le hago, ellos no me entienden.

- Vamos, vamos, no me vengas tú a mi ahora con que esta motito es de lo mejor que una chica de clase alta ha podido tener, además de que si tú me diste un yate yo te doy dos ruedas. -Enfaticé lo de 'clase alta' porque sabía que desde luego lo era, tenía ese comportamiento del siglo doce.
Sonreí y me acerqué a Meli para devolverle el abrazo, abrazo que profundiceé luego frotándole rápidamente la espalda pasando mi mano derecha por su extensión, desde sus omóplatos hasta su hombro
- Pero que bueno, que ya que venimos, pongámonos! - Solté a la chica y me acerqué a la moto, saqué las llaves de mi bolsillo y abrí el compartimento donde estaría el casco de ella.
- Lo primero que habrás de hacer es ponerte el casco y ajustarte como te queda, te veo yo muy poca cabeza para una mente tan abierta.... -Arqueé una ceja mía y sonreí confabulado mientras cerraba el estanco del casco y sacaba mi teléfono móvil.
- Sonríe baby.- Alcé la voz mientras enfocaba con mi móvil y le hice una foto sorpresa a Melissa, pero lo mejor de la foto es que iba directa a mi cuenta de Instagram, por lo que fuera como fuera estaba asegurada.



Not Crying on sundays

premio:


avatar
Mike R. Shepherd

Fecha de inscripción : 30/09/2012
Localización : Metido en un lío fijo.

Volver arriba Ir abajo

Re: Ride Baby Ride.

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.